jueves, 10 de noviembre de 2011

Demandas de empleo y desesperación

No sé si alguien lee este blog, y si acaso alguien lo lee, no sé si está buscando empleo o no. Pero os voy a contar un suceso que ocurre constantemente en páginas de búsqueda de empleo, como Infojobs por ejemplo.

Hoy me encontré esta demanda:



Y la verdad es que la oferta es digna de analizar.
Primero buscan a alguien para 7'5 horas los sábados. Pero no es sólo que vas a trabajar un sólo día a la semana, y en fin de semana, para que no puedas coincidir con tu pareja en el caso de que él/la trabaje, no. Es que lo vas a hacer a jornada partida. Claro, así puedes dedicarles el sábado entero.

Soy muy estirado a la hora de buscar empleo, pero cuando este va a implicar perder mis escasos momentos de felicidad junto a mi pareja, me planteo: Al menos será por un trabajo digno, bien remunerado, con opciones de futuro, de ascenso, de mejora. Pero no es el caso.

En esta oferta tienes el salario base del convenio. Tienes que hacer 4 viajes para ir a trabajar y volver a tu casa, es un contrato por 6 meses, pero no indica nada sobre mejoras, ampliaciones de contrato... (No quiero mentir, los 6 meses son renovables, pero en más de lo mismo).


Y si, como estáis imaginando sólo hay inscritas 927 personas, para este magnífico empleo. Evidentemente yo soy uno de ellos.

martes, 11 de octubre de 2011

¿Paga más el que más tiene?



En España, siempre se ha repetido que tenemos un sistema de pago de impuestos justo, por ser progresivo. 

Pero eso no es más que una leyenda urbana. Además de falso, creído a pies juntillas por la gran mayoría de los ciudadanos. Os voy a contar de una forma resumida y simple, la verdad sobre esto.

Es cierto que nuestro impuesto cobra más a quien más tiene. Pero las palabras son las que llevan al engaño. Paga más impuestos quien en su nómina recibe un salario más alto.
El IRPF, el impuesto sobre la renta de las personas físicas, es un impuesto sobre nuestro salario. Y ahí es cierto que quien más gana, más tributa. Pero... ¿y el que es rico de nacimiento y no trabaja? ¿Esa persona no paga impuestos?

La cuestión, es que los que ya tienen unos ahorros, y por tanto no necesitan o no tiene un sueldo para vivir, también tributan (al igual que los que trabajan y tienen unos ahorrillos). Pero no lo hacen con el famoso IRPF, sino con el Impuesto sobre los Rendimientos del Capital. Pero ahora viene el dato curioso. Este impuesto, NO es pogresivo *.

Siguiendo con la explicación anterior. ¿Qué ocurre si tienes 10.000 euros ahorrados en tu cuenta bancaria? Pues que el estado, te obliga a pagar el 21% de los intereses generados.
¿Y si tienes 10.000.000.0000? Pues lo mismo, al 21% de los intereses generados.

Evidentemente, paga más el de los 10.000 millones, que el de los 10.000 euros. Pero en los dos casos tributan al mismo tipo de interés, es decir que no colabora más el que más tiene. Todos colaboramos en la misma proporción. ¿Eso es justo?

Otro ejemplo llamativo. En España, los pocos que realmente tributan al tipo máximo del IRPF, el 45%, lo hacen porque ganan más de 175.000 euros anuales. Que no son muchos los que lleguen a esa cifra. Deportistas de élite, 4 banqueros y poco más. Por que el resto que lo gana, se hace autónomo y así tributa menos. Pero al caso que voy como ejemplo es:
Un futbolista español del F.C. Barcelona o del R. Madrid, que gane como sueldo 5.000.000 de euros brutos (que no es poco) tributará al 45%. Es decir casi la mitad de su sueldo, irá al Estado. (Para el ejemplo ignoro sus ahorros)
Pero Amancio Ortega (ignorando si tiene sueldo o no) tiene una fortuna personal estimada de unos 32.000 millones de euros. Eso quiere decir, que los rendimientos que le de su dinero tributarán al 21%. Una quinta parte. Pero una quinta parte de los rendimientos, es decir de lo que le genere esos 32.000 millones, no de su capital propiamente dicho.

Por tanto, en este país ¿paga más el que más tiene? Creo que evidentemente no. Pero esto no es Alemania, donde los más ricos aceptan pagar más impuestos por las necesidades del país, aquí bastante tenemos con que no nos pille Hacienda con las manos en la masa.

En fin, esto es la triste realidad.

No quería deprimir a nadie, pero no puedo evitar dar un dato más. Cualquier persona que trabaje legalmente (quiero decir que pague sus impuestos), tributa al 24%. Es decir que de vuestro sueldo el 24% se lo queda Hacienda. De las fortunas de los ricos, solo el 21%. ¿Esto es justo? ¿Quién quiere trabajar si te sale más caro que vivir de los ahorros?


* Bueno, por no mentiros si es progresivo. Los primeros
6.000 euros ahorrados tributan al 19%. Y de los 6.001 en adelante al
21%. Pero ya no hay más progresión. Vamos, que yo a esto, lo siento,
pero no acepto llamarlo progresivo. 

lunes, 10 de octubre de 2011

Android... tras 3 días


Hace 2 o 3 semanas empezó a cocerse en nuestra cabeza la idea de renovar nuestros terminales viejes, por unos con el sistema Android. Gracias a @kazikees y los mensajes a su web: www.kazike.es y mediante emails, fui conociendo un poco de este sistema.

Los modelos elegidos, porque era lo único que podíamos pagar y que además, nos servía para ir aprendiendo fueron 2 LG Optimus Black. Seguro que hay móviles mejores. Pero este nos sirve. Y nos gusta.

En estos días, he instalado y desinstalado "medio" Android-Market. Todo me parece interesante, a todo le veo utilidad, para todas las aplicaciones encuentro un momento en las que usarlas. Imagino estár infectado por el virus de la novedad. Pero no me canso, no tengo horas al día para aprender cosas.

No conozco Android como para saber que aplicaciones son mejores, y cuales peores. Solo os comentaré, que las aplicaciones que más uso y que mejor me han venido son:

Dolphin Browser HD, un navegador muy completo y con la pijada de poder crear accesos directos a páginas mediante gestos de tus dedos en la pantalla.
QR Droid, imprescindible para leer los códigos.
WhatsApp, para enviar mensajes cortos (tipo sms) gratuito. Está genial para hablar con amigos, pero su recepción en el destinatario no siempre es en el momento, como un sms.
ES Explorador, un explorador de archivos en el movil. Genial, por si tienes q toquetear algo.
Lookout, un antivirus para el movil. Algo increible, pero por lo visto necesario.
ColorNote, para poner post-it de colorines en tu pantalla. Para mi utilísimo.
3G Watchdog, utilidad que controla el consumo de datos, para saber lo que llevas gastado y no pasarte.
Optimize Tool Box, realmente no se si es util o no. Pero en toda la red hablan bien de él, así que me lo puse.
Sygic, como GPS. La primera vez tardo un huevo y medio en arrancar, y creí que ya había cascao el móvil. Pero una vez se puso en marcha, aluciné con él.

Por poner una pega a Android, diré, que la batería de mi modelo (y por lo leído es de las que más duran) no me dura mas de un día. A veces ni eso.

¿Cómo fue tu primera toma de contacto con Android?

Las twitt-Stars!



De un tiempo para acá, ha surgido una nueva fauna en la red. Las Twitt-Stars!

¿Y quién es una Twitt-Star? En principio, podríamos considerar complicado encontrarnos con una. Twitter es como la vida fuera del ordenador. Tu puedes ser fan de alguien y seguir sus pasos mediante prensa, televisión o incluso si sabes en que bar desayuna acercarte a pedirle un autógrafo. Pero en twitter esto va más allá, no solo sabes lo anterior, sino que además puedes ver que comenta esa persona a la que sigues. O que opina sobre cierto tema de actualidad, o incluso puedes debatir con ella en 140 caracteres.

Visto así, cualquier persona puede realizar su sueño de entablar una relación con sus ídolos (si es que estos son receptivos y les gusta contestar). Pero... ¿qué ocurre cuando alguien "ataca" a nuestro ídolo?
Pues que estos fervientes admiradores comienzan una dura batalla. Por un lado agasajando a su ídolo y por otro menospreciando las opiniones de los demás. Un segundo paso es contraatacar al sujeto o sujetos que criticó, con más o menos certeza da igual, a ese ser superior al que todo admirador idolatra. El tercer paso, es crear un hashtag ingenioso que abra la guerra mundial en Twitter. (véase casos de Justin Bieber, o ayer mismo el de Ana Pastor).

Pero en estas batallas, como en todas, algunos tienen el deber moral de brillar más que los demás. Ser las estrellas que guíen la batalla, ser la bandera que a todos representa. Y en ese momento nace una Twitt-Star.
Lo más representantivo de una Twitt-Star es su fanatismo por una causa. Fanatismo que, por regla general, lo convierte en un Taliban del respeto, del pensamiento, del debate. Si en algún momento, esa Twitt-Star, tuvo algo de razón en estas guerras (estúpidas en su mayoría), la perdió al proclamarse Santo Caballero de la Orden de los Fervientes Admiradores de... "llamemoslo X", por gracia de Nuestro Grandioso "ídolo"
.
Ese título, auto-otorgado, provoca que por un lado los del bando de su ídolo, lo sigan y veneren. Y que los contrarios lo sigan y odien. Y estos adalides de la justicia poética contra el honor de sus "Señores", se sienten una estrella. Ven como su twitter crece como la espuma. Amigos que le siguen, enemigos que le critican. Un sudor frío recorre su espalda, mientras ve que no le da tiempo a responder a todos. La Twitt-Star, está creada y expandiéndose. La vorágine de twitts hace que tengan su minuto de gloria.
Un orgasmo de sensaciones cubre su cuerpo, felicidad, grandeza... poder. Sienten el poder de la red en sus manos. Ven que la gente les sigue, les aclama, incluso sus enemigos hablan de él. Qué mayor satisfacción para un Twitt-Star, que tener enemigos que te critiquen, que te mantengan en la cresta de la ola.

Pero toda Twitt-Star, tiene su final. Su energía va terminando, su  hashtag pierde fuerza, su ídolo no le sigue el ritmo, sus enemigos ya no se mofan de él. El final se acerca. Un sentimiento de odio hacia el resto del mundo, hacia Twitter, incluso hacia su "señor" el cual no acudió a ayudarle cuando dió todo por él, le cubre. Sabe que ha perdido una oportunidad de ser un grande de Twitter. Sabe que esos nuevos followers, caerán poco a poco. Y en un último intento de ser importante, volverá a crear polémica, pero la gente se cansará de él igualmente.
Ese Twitt-Star, ya no existe. Ha desaparecido en un infinito mundo de estrellas. Pero mañana, o quizás pasado, una nueva Twitt-Star despertará de entre la multitud, para defender una causa que creerá justa...

... pero que será absurda.

Bienvenidos


Bienvenidos a todos.

Desde estas líneas, tengo intención de mostraros mi punto de vista de esta triste realidad que nos toca vivir.

¿Y quien soy yo para que me leáis? Pues probablemente nadie. No soy político, no soy economista, no soy informático, no soy nada relevante en esta vida. Y por eso os voy a dar mi punto de vista. Porque no todos los que tienen voz  y voto lo son. Porque esta vida la vivimos todos. No solo unos pocos. Porque yo soy libre de opinar, le guste a quien le guste. Y vosotros de leerme y criticarme.

Por daros unos datos más concretos os diré, que soy un chico de 28 años, Diplomado en Ciencias Empresariales y Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Informáticas. Me encuentro en el paro, y por ahora nadie necesita de mis servicios. Amante del fútbol, y seguidor de unos colores. Soy ateo practicante. Y poco más, que sea relevante.

Así que sin más, poneros cómodos, que comenzamos.